De la necesidad de tener un hombre a lado

noviembre 2, 2012 § Deja un comentario

Hace dos días escuché a Tania hablar con su papá por teléfono. Él le puso una canción de París que es de las favoritas de ella. Tal vez escuchar el tono de voz grave de un hombre diciéndole a su hija que la quiere me afectó. Siempre he dicho que ser madre soltera está bien, que la adopción por padres homosexuales también lo está, pero ahora me doy cuenta que extraño eso que no tuve en mi infancia: Poder decir papá y refugiarme en los brazos de un hombre. Mi abuelo era demasiado distante como para suplir una figura paterna y mis tíos estaban demasiado ocupados volviéndose locos o estando con su propia familia.

En una familia conformada por dos mujeres, los hijos de estás ¿cómo van a suplir en su vida la ausencia de un hombre? En una familia conformada por dos hombres esto no sería problema, los hijos de estos sabrían lo que es tener un papá, un hombre que te proteja, que te abrace, aquél que puedes ver como un super – héroe. Tal vez lo que quiero decirme es que estoy demasiado contaminada por mujeres. Primero he crecido rodeada de ellas y luego acostándome con ellas, por un momento me gustaría saber lo que es poder abrazar un cuerpo que no sea igual al mío, tener una voz que me diga que estoy a salvo con él, poder refugiarme en sus brazos y ahí quedarme.

Hay veces en las que necesito que un hombre entre por esta puerta y me diga que me quiere. A estas alturas ya no sé si necesito un padre, un novio o un amigo.